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Los fundamentos del desarme
La Declaración de Ginebra sobre Violencia Armada y Desarrollo (2006) define como violencia armada al uso intencional de la fuerza ilegítima (real o en forma de amenaza) con armas de fuego o explosivos, contra una persona, grupo, comunidad o Estado, que atenta contra la seguridad centrada en la persona y/o el desarrollo sostenible.
Es decir, la violencia armada condiciona el libre ejercicio de derechos y libertades, fundamentales a la integridad humana y la vida social, y en consecuencia, afecta la seguridad pública, en tanto derecho colectivo de los pueblos y condición indispensable para el desarrollo sostenible.
Las consecuencias de la violencia armada
Sin dudas el fondo de la cuestión es la magnitud del daño que produce la violencia armada como manifestación social. ​La mayor cantidad de muertes y heridos ocurre en ocasión de conflictos interpersonales, de género u odio cultural.
Según la Organización Mundial de la Salud, la probabilidad de que un joven latinoamericano sea muerto por un arma de fuego es 84 veces mayor que la de un Europeo. 
Latinoamerica, con el 14% de la población mundial, concentra el 42% de los homicidios que se producen en el mundo. 

El daño que nos provoca un arma de fuego viola nuestros derechos humanos.
​La conflictividad social es inherente a las relaciones humanas pero la violencia armada afecta la VIDA como derecho inalienable de la condición humana . 
​Sólo hay que pensar en cuántos disensos tenemos como sociedad. La violencia armada anida en la conflictividad social y condiciona el libre ejercicio de derechos y libertades fundamentales, que hacen a la posibilidad de llevar adelante una vida plena y en comunidad. El daño que nos produce un arma de fuego imposibilita la construcción de proyectos personales alternativos al uso de la violencia y altera nuestros modelos de convivencia.
Pero vivir en democracia implica que existe un consenso social de no utilizar la violencia como medio para la resolución de nuestros conflictos. Y es la organización política -social y político institucional- el medio para definir con claridad los mecanismos y dispositivos para gestionar esa conflictividad.
En este marco de ideas es que buscamos promover el debate para generar un amplio  consenso social de no utilizar la violencia -tanto social como institucional- para la resolución de nuestros conflictos. En particular la Campañas de Desarme y las Políticas públicas de Control de armas de fuego, son acciones orientadas a construir un modelo de gestión participativa y alternativa a la violencia armada y el Estado punitivo. 

SOBRE NOSOTROS .
La Red La Red Argentina para el Desarme (RAD) nace en noviembre del 2004.
Es una red de organizaciones de la sociedad civil reunidas en un espacio de coordinación y trabajo conjunto de sus integrantes.  
La misión de la RAD es incidir en el diseño, implementación y monitoreo de políticas públicas de control de armas de fuego y desarme, destinadas a prevenir la violencia armada.
EQUIPOAdrian Marcenac . Aldana Romano . Carola Concaro . Dante Piccioli. Carolina Appiolaza . Darío Kosovsky . Fernando Rodriguez . Gabriel Conte . Gustavo Colas . Julián Alfie . Lucía Marcenac . María Pía Devoto . Martín Angerosa . Martín Appiolaza . Mónica Bouyssede . Sidonie Porterie

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